El 7 de enero de 2020 la Entidad Fiscalizadora Superior del Estado cumplió 80 años al servicio del pueblo salvadoreño. Ochenta años de existencia jurídica que demuestran un compromiso por la correcta fiscalización y control de los recursos nacionales puesto en manos de la Administración Pública. Compromisos y esfuerzos por cambiar muchas cosas, ha habido en estos ochenta años, más hoy en que la sociedad civil quiere formar parte de los esfuerzos integrados por solidificar las simientes de la transparencia y la rendición de cuentas de todas las entidades públicas.
El pueblo quiere que los recursos públicos sean cuidadosamente administrados y que la entidad que fiscaliza la actuación de los funcionarios la Corte de Cuentas cuente con los mecanismos modernos para cumplir con la encomienda constitucional aprobada en 1940.
Hace casi dos siglos se tuvieron los primeros visos de control en la Administración Púbica ante la arremetida que en ese sentido ejercía la sociedad en varios países especialmente en Europa. Una historia sucinta acerca de la fiscalización en El Salvador nos indica que antes de la creación de la Corte de Cuentas de la República (CCR), el control de la Administración Fiscal en el país era ejercido por el Tribunal Superior de Cuentas (creado en 1872), y a partir de 1930 por la Auditoría General de la República.
A fin de centralizar las actividades fiscalizadoras en un solo organismo para la unidad de dirección y la coordinación de acciones efectivas y evitar dualidad de funciones para un mismo propósito, el 20 de enero de 1939, la Constitución Política en su artículo 159 estableció que la organización y funcionamiento de la CCR serían objeto de una ley especial; y en el artículo 195 se dispuso que mientras no se dictara su Ley Orgánica, continuarían en el ejercicio de sus actividades el Tribunal Superior de Cuentas y la Auditoría General de la República.
El 3 de enero de 1940, con un presupuesto anual de 302,430.00 colones, la CCR inició su funcionamiento en la planta alta de un edificio ubicado sobre la Avenida España y Calle Delgado, ahí mismo donde despachaba, en la planta baja, la Dirección General de Tesorería.
No obstante, fue a la medianoche del 6 de enero de 1940 que entró en vigencia la Ley Orgánica de la CCR, considerándose el 7 de enero, la fecha que marca la existencia jurídica de nuestra institución; iniciando sus labores con 124 empleados y 15 jueces de cuentas, cuyos salarios oscilaban entre los 50 y 425 colones.
La Corte en el transcurso de estos años lo reiteramos ha desarrollado su rol fiscalizador del Estado y actualmente vive una nueva era institucional caracterizada por la ejecución de novedosos planes, proyectos y programas que buscan la eficiencia, la eficacia y la transparencia de los procesos de fiscalización administrativa y jurisdiccional. El Plan Estratégico Institucional (PEI) 2018-2021 es la guía que dicta al Ente Fiscalizador los pasos a seguir para modernizar nuestros procesos sustantivos.
En el marco de esta conmemoración, el Organismo de Dirección de la institución invita a todos los servidores públicos que laboran en ella, a continuar trabajando con la ética profesional, calidad y entrega que los caracteriza, comprometidos con el desarrollo nacional.






